miércoles, 16 de mayo de 2012

ORACIÓN A LOS ÁNGELES PARA UN SUEÑO PLACENTERO









Padre  DIOS Amado…

Te pido humildemente me concedas tener un
sueño descansado y profundo….
También te pido me pongas un ÁNGEL GUARDIÁN en el
lado Norte, Sur, Este y Oeste de mi hogar durante la noche…..
Ahora  Padre …..visualizo mi hogar rodeado de la Luz Blanca Protectora de tu
Amor Divino…..
Estoy dispuesta(o) a poner en TUS manos y en las de mis Amados ÁNGELES todos mis problemas y preocupaciones, para que mi alma se vacíe de ellos por esta noche…..
Por favor, te pido más ÁNGELES a mi lado para que pueda disfrutar de una maravillosa noche de sueño reparador…..
¡Gracias  DIOS porque siempre me escuchas!
Amén

Vivir como las flores…


Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto…?
Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes.
Algunas son indiferentes.
Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.


- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas; extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden.
Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos; y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse…
Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.
Esto, es vivir como las flores.


(autor desconocido)

martes, 15 de mayo de 2012

Esta es una clave muy importante, no la subestimes, aquí radica gran parte del éxito de la meditación. Entonces, lo primero a tener en cuenta es la correcta intención. Antes de empezar a meditar puedes decir la siguiente plegaria:
Amado Padre Celestial, quiero servirte a través de mi meditación.
Que mis energías sirvan para aumentar la luz en el mundo.
Que mi amor vaya a aliviar los corazones necesitados.
Que todo lo que pueda lograr como fruto de esa meditación sea para tu Gloria.


En el Centro de la Voluntad de Dios permanecemos.
Nada ni nadie, ni siquiera nosotros mismos, podrá jamás apartar
nuestra voluntad de la suya.
Complementamos esa voluntad con el amor.
Nosotros, el triángulo divino, por amor a nuestros hermanos,
en el cuadrado servimos.

Puedes usar cualquier otra oración que contenga la idea del servicio. Hasta un pensamiento bastará si se hace con profundo sentido. Existe un mantram que es muy poderoso porque contiene una fuerte intención hacia lo divino y es utilizado por los discípulos que sirven intensamente el Plan

ORACIÓN AL ÁNGEL DE LUZ





Angel de Luz, tu que brillas para mí y junto a mí.
Tú que haces de tu ser el mío,
dejándome por tus ojos ver, y con tus alas volar,
para así andar el camino correcto,
y de las caídas poderme levantar.
Angel de Luz,
tú que suavizas mis dolores,
con la sutileza  y el vaivén de tus mágicas alas.
Tú que me velas mi sueño,
tú que cuando tengo miedo me susurras al oído:
"Aquí estoy, no temas".
Angel de Luz, Tú mi eterno,
en el Sol, en la Luna,
en el viento, en el fuego,
en la tierra y en el aire
Tú mi descanso y mi sonrisa.
Gracias por existir.
Gracias a Dios por tí.
Nunca me abandones,
no dejes de estar aquí.

Salidas y llegadas…






SALIDA: Cada segundo…


LLEGADA: Nunca lo sabrás…


DESTINO: LA VIDA





Un día, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren.
Una comparación extremadamente interesante cuando es bien interpretada.
Interesante, porque nuestra vida es como un viaje en tren, llena de embarques y desembarques, de pequeños accidentes en el camino, de sorpresas agradables, con algunas subidas y bajadas tristes.
Cuando nacemos y subimos al tren, encontramos dos personas queridas, que nos harán  conocer el viaje hasta el fin: “nuestros padres”.
Lamentablemente, ellos en alguna estación se bajarán para no volver a subir más…

Quedaremos huérfanos de su cariño, protección y afecto.
Pero a pesar de esto, nuestro viaje deberá continuar…

Conoceremos otras interesantes personas durante la larga travesía, entre ellos nuestros hermanos, hijos, amigos y amores.

Muchos de ellos solo realizarán un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado, compartiendo alegrías y tristezas.
En el tren, también viajarán personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite.

Muy cerca…
Muy cerca…

Es curioso ver como algunos pasajeros a los que queremos deciden sentarse alejados de nosotros, en otros vagones.
Muchos se bajarán y dejarán recuerdos imborrables, para ellos el viaje “terminó”.
Otros, en cambio, viajarán ocupando asientos, sin que nadie perciba que están allí sentados.
Eso nos lleva a realizar el viaje distantes de ellos.
Pero eso no nos impedirá, aunque tal vez con alguna dificultad, acercarnos a ellos.
Lo difícil es aceptar que, a pesar de estar cerca, no podremos sentarnos juntos,  pues muchas veces otras son las personas que los acompañan.
Este viaje es así, lleno de atropellos, sueños, fantasías, esperas, llegadas y partidas.
Sabemos que este tren solo realiza un viaje, el de ida…
Tratemos entonces de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relación con todos los pasajeros, procurando lo mejor de cada uno de ellos, recordando siempre que en algún momento del viaje, alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entender eso.
A nosotros también nos ocurrirá lo mismo y seguramente alguien nos entenderá y  nos ayudará.
El gran misterio de este viaje es que no sabemos en cual estación nos tocará  descender.

Pienso: cuando tenga que bajarme del tren ¿sentiré añoranzas?.
Mi respuesta es SÍ; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste…
Separarme de los amores de mi vida, será doloroso.
Pero tengo la esperanza de que en algún momento nos volveremos a encontrar en la estación principal, y tendré la emoción de verlos llegar con mucha más experiencia  de la que tenían al iniciar el viaje.
Seré feliz al pensar que en algo pude colaborar para que ellos hayan crecido como buenas personas.
Ahora, en este momento, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas.
Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando…

¿Quién subirá?.
¿Quién será?.

Me gustaría que tu pensaras que el desembarcar del tren, no es sólo una representación de la muerte o el término de una historia.
Estoy feliz de ver como ciertas personas, como nosotros, tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar…
Eso es señal de lucha y garra.
Saber vivir es poder ofrecer lo mejor a todos los pasajeros…
Agradezco a Dios porque estamos compartiendo este viaje, y a pesar de que a veces  nuestros asientos no estén juntos, con seguridad el vagón en el que vamos y el maquinista son los mismos.
A tí, que compartes estos minutos, GRACIAS

Que tengas un “Buen Viaje"
(autor desconocido)

lunes, 14 de mayo de 2012

¡me declaro vivo!

¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!



Saboreo cada acto.

Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba.

Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome.

¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!

Desde entonces me atreví a ser como soy.

He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: vegetarianos que devoran al prójimo con su intolerancia, personas que caminan con un cartel que dice:

“Yo se más que tu”

médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reúnen los domingos para quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.

El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo.

La montaña es mi punto de referencia:

Ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando indetenible, soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad, y si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción, prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida.

Quizás solamente teníamos que ser humanos.

El que tú no veas los átomos, no significa que no existan.

Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos.

Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz.

En realidad, sólo hablo para recordarte la importancia del silencio.

Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras; no soy un sabio, sólo un enamorado de la vida.

El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles.

La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias.

No es suficiente querer despertar, sino despertar.

La mejor forma de despertar, es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado.

Recuerda que el deseo de hacerlo bien será una interferencia; es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto; la meta no existe, el camino y la meta son lo mismo, no tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.

No, no te resistas, ríndete a la vida, quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, entonces se encarnan las utopías y lo imposible se pone a disposición.

La mejor manera de ser feliz es: “ser feliz”; reconstruye tu raíz y saborea la vida; somos como peces de mares profundos, si salimos a la superficie reventamos.

La frivolidad y la intrascendencia condenan la vida a la muerte.

Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos, pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.

El corazón está en emergencia por falta de amor, hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella; nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz.

Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros, más no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.

La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado.

Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.

El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica.

La gente está tan acostumbrada a complicarse, que rechaza de antemano la simplicidad; la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa; la gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.

Hay cosas que son muy razonables y… apestan.

Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.

Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada.

Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz sólo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas.

La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia, cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual, la noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo…

Os pido perdón pero… 

¡me declaro vivo!

Chamalú – Indio Quechua


Oracion de los Padres por los HijoS


Dame, Señor:

 un hijo que sea lo bastante fuerte para saber cuándo es débil 
y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sienta miedo: 
un hijo que sea orgulloso e inflexible en la derrota honrada, 
y humilde en la victoria.
 Dame un hijo que nunca doble la espalda cuando deba erguir el pecho; 
un hijo que sepa conocerte a ti... y conocerse a sí mismo, 
que es la piedra fundamental de todo conocimiento.

 Condúcelo, te lo ruego, no por el camino cómodo y fácil, 
sino por el camino áspero aguijoneado por las dificultades y los retos. 
Allí déjalo aprender a sostenerse firme en la tempestad y a sentir compasión de los que fallan.
Dame un hijo cuyo corazón sea claro y cuyos ideales sean altos;
 un hijo que se domine a sí mismo antes de que pretenda dominar a los demás;
 un hijo que aprenda a reír, pero que también sepa llorar; 
un hijo que avance hacia el futuro, pero que nunca olvide el pasado.

Y después que le hayas dado eso, agrégale, te suplico, suficiente sentido de buen humor, 
de modo que pueda ser siempre serio, pero que no se tome a sí mismo demasiado en serio.
Dale humildad para que pueda recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza,
 la imparcialidad de la verdadera sabiduría,
 la mansedumbre de la verdadera fuerza. 
Entonces, Señor, yo, su madre o padre, me atreveré a decirte:

 "Gracias porque mi vida no ha sido vana".